La semana pasada acabó el Seminario en Fundraising Cultural de IEBS, en el que tuve la suerte de participar. Hasta ahora, todas las actividades que había emprendido como profesional en este campo las había realizado con importantes dosis de intuición y basándome en experiencias pasadas, pero hasta ahora no había podido formarme en este campo. Es interesante aprender otros discursos con los que acercarse a las grandes empresas con tal de involucrarlas en nuestros proyectos culturales.

Lo primero que se aprende en un curso como este, es a distinguir entre mecenazgo y patrocinio. Así, el mecenazgo es el término que se utiliza para designar una acción meramente filantrópica de apoyo a una causa cultural. Lamentablemente, el mecenazgo apenas existe en España: pocos son los donantes que dan fondos a cambio de no obtener algún tipo de beneficio, ya sea en imagen, en facilidades, en servicios o en beneficios fiscales -entre otros-. En cambio, el patrocinio es esa aportación que se efectúa para ejecutar un proyecto, un evento o para apoyar a una organización siempre y cuando se reciban como contrapartida una serie de beneficios que bien pude ser una presencia en los medios de comunicación, imagen y reputación, visibilidad pública, contraprestaciones económicas o en especies, etc.

El patrocinio es muy interesante para las empresas. Su uso genera ventajas a corto plazo y se usa habitualmente como estrategia de comunicación empresarial o como estrategia dentro de la propia empresa para obtener contrapartidas de uso interno. Es una lástima que las acciones de patrocinio cultural no estén más presentes dentro de las estrategias de RSC de las grandes empresas, aún así, el patrocinio es un instrumento sutil y estratégico de comunicación y marketing (publicidad, RRPP, promoción, merchandisigin…) que pone en valor la imagen de la empresa, que posibilita múltiples contenidos online y offline y que entre otros muchos beneficios, aporta prestigio al patrocinador.

Tipos de patrocinio hay muchos: existe el patrocinio único -en el que la empresa patrocinadora aporta la cantidad económica suficiente para que el evento tenga lugar-, el patrocinio mixto y de monopolio sectorial -en el que la empresa comparte el patrocinio con otras empresas pero con exclusividad sectorial-, el patrocinio mixto, el patrocinio en especie -en la que el patrocinador no contribuyen con dinero sino con recursos propios-, el patrocinio de tipo institucional y el micropatrocinio.

Una vez tenemos claro qué queremos obtener de la empresa en cuestión (un patrocinio), tenemos que plantearnos qué tipo de acciones tenemos que realizar para solicitar y gestionar los recursos que nos permitirán llevar a cabo un proyecto, un evento o conseguir apoyos para nuestra organización, es decir, llega el momento del fundraising.

Estas acciones son pequeñas etapas que hay que pasar hasta llegar al cierre de un patrocinio. Es importante señalar que estas acciones no se deben acabar con ese patrocinio, sino que hay que ir un paso más allá y establecer una buena relación con el patrocinador que nos abra las puertas a otros posibles patrocinios. Las etapas son las siguientes:

  1. Elaboración del dossier de patrocinio
  2. Elección de las empresas
  3. Detección de datos
  4. Reuniones
  5. Establecimiento de acuerdos
  6. Acciones de seguimiento
  7. Desarrollo
  8. Agradecimientos
  9. Presentación de conclusiones
  10. Invitación a patrocinar de nuevo

Con un patrocinio se puede decir que todos ganan: la institución o proyecto cultural porque entre otras muchas cosas, consigue aportaciones económicas para desarrollar sus proyectos y la empresa patrocinadora porque se asocia a los valores intrínsecos que conlleva la cultura asociándose a ella. Estas son las ventajas que todo patrocinador puede obtener vinculándose a una institución cultural:

  • Mejora de la imagen de marca
  • Autenticidad
  • Prestigio
  • Desarrollo social
  • Creatividad
  • Diferenciación
  • Crecimiento
  • Posicionamiento
  • Publicidad y marketing
  • Proximidad
  • Revalorización
  • Retornos
  • Desgravaciones fiscales

Cada vez encontramos más departamentos y acciones concretas en las instituciones culturales dedicadas al fundraising. Algunos ejemplos los podemos encontrar en:

By | 2017-07-04T08:47:56+00:00 enero 28th, 2014|Sin categoría|0 Comments

About the Author:

Fundadora ilusionada de Nicetalk, una asesoría en comunicación digital especializada en el sector cultural. Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Sevilla y cursando estudios de Historia del Arte por la UNED, tengo una dilatada experiencia como responsable de comunicación y marketing tanto en empresas privadas como en organizaciones no gubernamentales, lo que me ha permitido conocer en profundidad el funcionamiento de los medios online y a establecer estrategias digitales útiles para cada uno de mis clientes.

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