Esta mañana he conocido una fantástica iniciativa. Se trata de Museo, Go Green! un estupendo blog gestionado por Sara Manzanares Rubio que incluye unas divertidas ilustraciones de David Fernández Huerta. Bajo la premisa “museos+sosteniblidad+creative thinking”, Sara plantea cuestiones que no sólo todo gestor cultural debiera plantearse, sino que nosotros mismos, como asiduos visitantes de exposiciones deberíamos exigir: la correcta gestión de los elementos museísticos en pro del medio ambiente y la sostenibilidad.

A lo largo de sus entradas, Museo, Go Green! nos recuerda la importancia de la regla de las tres erres -reducir, reutilizar y reciclar- en lo relativo a la gestión museística. Sobre este planteamiento, nos invita a pensar en cuestiones como; ¿se reciclan los materiales de las muestras ya concluidas o bien se van a producir de nuevo todos los soportes, materiales, mobiliario, etc.? ¿Realmente es necesario colocar vinilos en todas las paredes? (Oh! En Nicetalk ¡adoramos esos vinilos! ) ¿pueden ser éstos reducidos a la mitad? ¿buscamos materiales reciclables para su elaboración?.

No es ninguna novedad que todos los museos, por una simple cuestión de economía, reutilizan elementos museográficos. Pero, ¿existe una verdadera preocupación por la generación arbitraria de residuos? La respuesta, según Museo, Go Green! es clara y contundente: no. Pocas veces existe un interés medioambiental o una verdadera preocupación por la generación arbitraria de residuos, por los costes medioambientales derivados del consumo energético, por la explotación de recursos forestales, por la utilización de combustibles fósiles o el gasto de agua. Las vitrinas se reutilizan para ahorrar. Así de simple.

No obstante y gracias a las nuevas tecnologías, cada vez son más las instituciones que optan crear ediciones digitales como las apps, las páginas web monográficas, etc.  o incluso con hojas de sala reutilizables que nos hacen conscientes de la importancia de editar lo necesario y hacerlo bien. Hay mil alternativas mejores y más acordes con nuestra manera actual de procesar la información y sin embargo, el efecto souvenir sigue latente: queremos llevarnos a casa un recuerdo que atestigüe que hemos estado allí. La realidad es que un porcentaje altísimo de esos trípticos acabarán en la basura antes de que cante el gallo.

Museo, Go Green! abre el debate: ¿Deberíamos seguir manejando un formato que conocemos, perpetuando así un modelo que potencia el derroche y el deterioro medioambiental, o sería mejor dejar de imprimir esos trípticos que, con tanta ilusión, algunos atesoran?

Primero de todo debemos valorar la necesidad real (o no) de elaborar trípticos informativos. ¿Realmente aportan una información complementaria o duplican los textos de la sala? ¿Existen otras maneras de comunicar ese mismo contenido? Las alternativas, para su uso en el interior de la exposición, podrían ser los propios textos de sala que ya hemos mencionado, hojas de sala en diferentes materiales reutilizables, módulos interactivos con acceso a información ampliada, realidad aumentada, apps, un apartado específico en la web del museo, audioguías y tablets, etc. En el caso de que la impresión sea imprescindible, habrá que tener en cuenta una serie de medidas que nos ayuden a ser más sostenibles. Estas son:

  • Calcular el número de ejemplares. Siempre podemos pedir una segunda tirada.
  • Elegir una imprenta que ofrezca garantías en términos de sostenibilidad.
  • Seleccionar un papel 100% reciclado o certificado FSC y tintas vegetales.
  • Optimizar el transporte del producto acabado.
  • Crear buzones de devolución de hojas de mano, bien sea para ser reutilizados -lo ideal- bien sea para asegurar que son debidamente procesados.

Para evitar el efecto souvenir, Museo, Go Green! propone la creación de contenidos descargables exclusivos para los visitantes de la exposición o estandarizar una entrada específica para cada exposición que fuera suficientemente atractiva (y coleccionable) como para sustituir al folleto clásico, con un considerable ahorro de papel. 

Y con esto, nos quedamos pensando en cómo mejorar la sostenibilidad de nuestro trabajo. Por último, dar las gracias a Museo, Go Green! y a Sara. Sin su post y sin su blog a modo de Pepito Grillo en pro de la sostenibilidad, este post no habría visto la luz.

By | 2017-02-20T19:33:27+00:00 Diciembre 23rd, 2013|Gestión cultural, Marketing cultural, RSC|0 Comments

About the Author:

Fundadora ilusionada de Nicetalk, una asesoría en comunicación digital especializada en el sector cultural. Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Sevilla y cursando estudios de Historia del Arte por la UNED, tengo una dilatada experiencia como responsable de comunicación y marketing tanto en empresas privadas como en organizaciones no gubernamentales, lo que me ha permitido conocer en profundidad el funcionamiento de los medios online y a establecer estrategias digitales útiles para cada uno de mis clientes.

Leave A Comment