¿Alguna vez te has planteado la razón técnica por la que no se pueden hacer fotos con flash en los museos? Seguramente sí, pero seguramente también, nunca has investigado más allá de la señal en el museo. Ningún problema. Hoy te vamos a contar el motivo técnico por el cual no podemos realizar fotografías con flash en los museos. La prohibición de realizar fotografías sin flash en algunos museos es otro asunto que trataremos en otro post.

La razón que todos hemos oído siempre es que los flashes de las cámaras de fotos dañan seriamente el pigmento de las obras, pero, ¿por qué? La razón es simple: los tubos de flash que se utilizan para fabricar las actuales cámaras de fotos están realizados con lámparas de Xenon. Ése es el verdadero motivo.

Las lámparas de Xenon son todo un clásico en las pruebas de envejecimiento acelerado de productos durante su lanzamiento. Se utilizan para medir la durabilidad del producto. Con ellas, se provoca el deterioro del producto de forma acelerada para poder así comprobar cuánto tiempo va a durar su vida útil, con lo que a mayor deterioro, menor durabilidad del producto.

Por otro lado, tenemos las obras de arte. Antiguamente, para pintar un cuadro, se utilizaban pigmentos colorantes de compuesto químico, en su mayoría orgánicos y con la capacidad de absorber la radiación luminosa, hecho que puede dar lugar a reacciones fotoquímicas que los desnaturalizan y alteran sus condiciones originales. Con la instauración de los museos, se vio la necesidad de iluminar estas obras de arte para su mejor exposición y contemplación. Desgraciadamente por aquel entonces no se disponía de un conocimiento museográfico pleno, por lo que algunos museos se iluminaron con lámparas de descarga que emitían radiaciones violeta y ultravioleta que produjeron daños irreversibles en ciertas obras de arte, parecidas a las que provocan los flashes actuales.

Las ráfagas de luz que provocan los flashes causan que ciertos pigmentos se rompan y pierdan su vibración y color, de ahí la prohibición de utilizar cámaras de fotos con flash en los museos. Es como si dejáramos un objeto al sol indefinidamente. Empezaría perdiendo poco a poco su color, hasta resquebrajarse totalmente. Está claro que realizar una sólo fotografía a una obra pictórica no le va a hacer daño, pero calculemos los millones de visitantes anuales de un museo, cada uno de ellos con una o varias cámaras preparadas para disparar. La cosa cambia.

Vamos a poner un ejemplo. El Museo de Louvre de París es el museo más visitado del mundo. El pasado año (2013) recibió nada más y nada menos que a 9’2 millones de visitantes. La mayoría de ellos recorrió sus salas hasta dar con la Gioconda de Leonardo, situada en la inconfundible Sala 6 o Sala de la Gioconda del Museo. Quien haya visitado este museo y haya querido aproximarse a esta obra, sabrá que es casi imposible visitarla con tranquilidad, ya que siempre hay una gran multitud a su alrededor. Es casi inaccesible. Mejor verlo en imágenes:

Gioconda

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¿Os imagináis cómo afectaría a los pigmentos de esta gran obra la exposición a todos esos flashes?

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Así que la próxima vez que veas una señal de “Prohibido utilizar el flash”, recuerda que no es una regla absurda, sino algo importante en lo que todos debemos colaborar.

 

 

 

 

 

By | 2017-07-04T08:47:55+00:00 Agosto 26th, 2014|Curiosidades, Gestión cultural, Marketing cultural, Museos|0 Comments

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Fundadora ilusionada de Nicetalk, una asesoría en comunicación digital especializada en el sector cultural. Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Sevilla y cursando estudios de Historia del Arte por la UNED, tengo una dilatada experiencia como responsable de comunicación y marketing tanto en empresas privadas como en organizaciones no gubernamentales, lo que me ha permitido conocer en profundidad el funcionamiento de los medios online y a establecer estrategias digitales útiles para cada uno de mis clientes.

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