Hace muchos años que me dedico a la comunicación digital. Al principio de mi carrera, el marketing digital se limitaba a la creación de páginas web, con más o menos funcionalidades y con una característica común: la unidireccionalidad. Por aquel entonces ni tan siquiera se oía hablar del famoso “posicionamiento” y las páginas web ni soñaban con disponer de gestores de contenido fáciles de manejar. Mucho ha llovido desde aquel entonces, mucho han cambiado las cosas y mucho ha cambiado la forma de hacer. Pero hay una cosa que no ha cambiado; la preocupación de quien tiene una página web para mejorarla y hacer que sea más efectiva.

Durante todos estos años son muchos los amigos que se han acercado a mí buscando un consejo que les guiara en una nueva andadura profesional y les introdujera en el “extraño” mundo de Internet. Es por ellos y para ellos por lo que me he decidido hacer este post. No hace falta ser un gurú de las redes sociales o un experto programador informático para mejorar una web. Ni tan siquiera tener un gran presupuesto. Aquí van diez consejillos que, sin pretensiones, pueden ayudar a cualquiera a hacer que su página web funcione mejor:

  1. Haz un pequeño test de usuarios. Escoje unos 10 amigos y pídeles que entren en tu web y que jueguen con ella. Que naveguen por las páginas, que vayan atrás y adelante, que la lean y curioseen. Incluso que busquen posibles errores: todos los cometemos. Pídeles una opinión sincera. Analiza sus comentarios y reflexiona a partir de ellos: pueden darnos grandes ideas o señalar puntos de interés o conflicto que nosotros no habíamos visto.
  2. Búscate en Google y comprueba que tu página web está optimizada. ¿Cómo buscarías tu empresa? No, no pongas el nombre: actúa como un cliente potencial, piensa como él y en sus necesidades. Eso te ayudará. ¿En qué posición apareces? ¿La información que aparece transmite profesionalidad? ¿Se ajusta a la búsqueda que has realizado? ¿Hay alguna página de terceros que hable de tí? ¿Sabes qué hace tu competencia en Internet? Seguramente has oído hablar de las keywords o palabras clave. ¿Sabes qué son? Son las palabras para las cuales quieres aparecer en la primera posición de los resultados de Google cuando se busca por ellas. Por ejemplo, “hotel en Barcelona” si es que tu empresa es un hotel en Barcelona. Planea con antelación cada página web y destina 2 o 3 palabras claves (keywords) según el contenido de cada página. Es decir, no intentes que la misma página web aparezca en las primeras posiciones de Google buscando por muchas palabras. Será muy difícil conseguirlo. Google ofrece muchas herramientas que nos facilitan el trabajo. ¿Conoces su Planificador de palabras clave?
  3. Detecta a tus clientes potenciales y háblales. Bien, te has buscado en Google. Ya sabes que sales y te gusta cómo y dónde sales. Pero… ¿sabes si te estás dirigiendo a tus clientes potenciales de la forma correcta? ¿Usas un tono adecuado? ¿Les ofreces información pertinente como experto? ¿Participas en otras páginas web, portales, foros… que te permitan acercarte a ellos? Piensa en cómo te gusta a tí ser tratado y no te olvides asesorar: no sólo se trata de vender.
  4. Conoce la tecnología con la que está hecha tu web. Casi todas las web tienen gestores de contenidos. Los más comunes son Joomla, WordPress o un  CMS a medida. Todos ellos son fáciles de gestionar y te permitirán modificar el contenido de tu web cada vez que sea necesario. Se trata de mantener tu web viva. No olvides el tono ni olvides escribir sobre cosas que puedan interesar a tu cliente potencial.
  5. Trabaja con la usabilidad. ¿Cuantos clics son necesarios para acceder al objetivo final de tu página web? Por ejemplo, si nuestra web pretende vender unas entradas para acceder a un espectáculo, ¿cuántos clics son necesarios para comprarlas? Cuando hacemos una página web tenemos que tener claro su objetivo principal y hacer que el usuario llegue a él de forma fácil e intuitiva. El objetivo puede ser vender unas entradas u ofrecer información sobre la cría de ranas, da igual. Todas ellas deben tener algo en común: la usabilidad. Navegar por una página web debe ser fácil y claro, así que no te olvides trabajar para que tu página web tenga una estructura sencilla y que navegar por ella sea fácil, rápido y cómodo.
  6. Incorpora un blog a tu web. Mucho se está oyendo últimamente de la necesidad de las empresas de tener un blog corporativo en su web como una de las estrategias de su plan de marketing online. ¿Se debe crear un blog de empresa como estrategia de Marketing de Contenidos? Pues sí: los blogs se han convertido en una herramienta básica para las estrategias de contenido y de posicionamiento, más aún desde que el colibrí de Google ha visto la luz. Invita a otras voces a que participen en él: lo hará más democrático y mejorará su visibilidad.
  7. Trabaja en tener una web bonita y agradable. Está demostrado que una imagen atractiva prolonga la duración de las visitas a un sitio web. Intenta que tu web no tenga sólo texto, añádele a cada página alguna imagen que tenga que ver con el contenido. Y preocúpate de que el tamaño, tipo y color de la letra sea la adecuada.
  8. Asegúrate un diseño responsable. A esto se llama responsibe design, un sistema de programación que permite que el código reorganice los elementos de la web en función del dispositivo en el que se abre. No es suficiente con que la web se vea en el móvil, tiene que verse bien y la navegación por ella debe ser cómoda. Piensa en cómo ha evolucionado el uso de smartphones y tabletas en los últimos años. En 2010, 65 millones de usuarios accedía a su perfil de Facebook a través de estos. Ahora, ya son 874 millones de usuarios, quienes en su mayoría, acceden varias veces al día. Los usuarios móviles se muestran además, el doble de activos. ¿Estás dispuesto a perder visitas en tu página web por no haberte adaptado?
  9. Incorpora las redes sociales. ¿Sabías que las redes sociales son cada vez más importantes en la estrategia online de las pequeñas empresas? Creo que, a estas alturas, todos somos conscientes de la sorprendente evolución-revolución que han tenido en los últimos años las conocidas redes sociales o redes 2.0., especialmente en los últimos 3 años. Analiza tu empresa y tu producto o servicio y busca las redes sociales que más te puedan ayudar, no tienes porqué utilizarlas todas. Si tu miedo es cómo actuar en caso de críticas, aquí van unos consejillos: ¿Y qué pasa cuando nos critican en las redes sociales?.
  10. Instala Google Analytics. Google Analytics funciona por medio de un pequeño fragmento de código que hay que incluir en la web. Su instalación es muy sencilla y te permitirá saber qué páginas de tu web son las más visitadas, de dónde proceden las visitas que llegan, cuánto tiempo pasan visitando tu web y de dónde son. Podrás calcular también cuántas visitas necesitas para generar una petición de contacto, por ejemplo.

Si sigues estos consejillos, tu web habrá mejorado en visibilidad, usabilidad, posicionamiento y diseño. Además, habrás tomado control sobre ella y te sentirás más cómodo con ella. Si necesitas ayuda en cualquier paso, no tienes tiempo o necesitas a un profesional especializado en marketing online, no dudes en contactar con nosotros. Estaremos encantado de ayudarte 😉

About the Author:

Fundadora ilusionada de Nicetalk, una asesoría en comunicación digital especializada en el sector cultural. Licenciada en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Sevilla y cursando estudios de Historia del Arte por la UNED, tengo una dilatada experiencia como responsable de comunicación y marketing tanto en empresas privadas como en organizaciones no gubernamentales, lo que me ha permitido conocer en profundidad el funcionamiento de los medios online y a establecer estrategias digitales útiles para cada uno de mis clientes.

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